jueves, 22 de septiembre de 2016

PRESBICIA: MUY PRONTO




"Presbicia, el libro, un magnífico libro, un libro que retrata de forma nueva, gracias a una poética muy trabajada, lo evidente: la sociedad y el desencanto, la vida y su desgaste, el tiempo y su ceguera."


David Trashumante [Fragmento de prólogo, Presbicia, Baile del Sol, 2016]



miércoles, 14 de septiembre de 2016

Publicado en la revista La Galla Ciencia por Heberto De Sysmo
ISBN: 978-84-942866-3-6
Jorge Ortiz Robla (Las Palmas de Gran Canaria, 1980) es escritor y restaurador de bienes culturales, su inquietud literaria —hasta el momento— le ha llevado a cultivar el relato, el microrrelato y la poesía, y ha demostrado en todos estos géneros una equilibrada destreza, como también, un merecido reconocimiento. Y es que este autor canario se mueve excelentemente en las distancias cortas; motivo por el cual me atrevo a vaticinar que no tardará en abordar, como género más de su bibliografía, el aforismo.
La simetría de los insectos, publicado por Lastura, ya va por su tercera edición, ocupa el número diecinueve de su colección Alcalima de poesía, y cuenta con el valor añadido de Joaquín Pérez Azaústre, cuya signatura esplende en un acertado prólogo como pretexto a los poemas.
Muchas son las percepciones que se avienen tras la lectura de este poemario, la poética de Ortiz Robla invita a ello. Comenzaré diciendo que nos encontramos ante una obra muy madura que no responde a esa fragmentación del hielo a que acostumbran las primeras obras de un autor; por el contrario, el poeta afincado en Catarroja (Valencia), con este libro no comienza a levantar del suelo su bibliografía poética, sino que ahonda en la tierra para cimentar en ella la sólida base que soportará todo el peso de su futura estructura.
La economía lingüística es otro rasgo en el estilema de Ortiz Robla, los poemas son —en general— breves, lo que no evita que en poco más de trescientos versos su autor componga su particular decálogo poético, un manifiesto que nos lleva a otra apreciación sobre su poesía, lo humanístico.
La simetría de los insectos se divide en seis apartados, cada uno de ellos compuesto por un número diferente de poemas a los que, por lo general, se suma un texto breve cuyo epígrafe es “Cuaderno de bitácora”, este elemento literario, histórico cuaderno de sucesos del navegante, compone aquí su particular doble lectura, ya que, mientras los poemas divagan acerca de preocupaciones existenciales, antropológicas y metafísicas; los cuadernos de bitácora parecen narrar la historia paralela de un prestidigitador a la deriva que culmina su periplo marino —invadido de recuerdos—, divisando tierra.
Aunque el amor sea el pretexto e hilo conductor de todo el libro: Ese es nuestro fin, buscar siempre nuestra otra mitad. Un amor al que se invita: Mi corazón, una puerta abierta, / de par en par. Un amor al que se recuerda:Cómo no recordarte, / cómo no imaginar tu cuerpo / apoyado en la mesilla / proyectándose hacia afuera; Ortiz Robla, con esta obra se adscribe a la corriente posmodernista, demuestra ser un poeta de su tiempo, su discurso es actual, como también sus modos, aunque en su caso se encuentra más cerca del irracionalismo y la elipsis, que al culturalismo o hermetismo. Su palabra, indagadora, en verso libre y blanco, también se acoge a los postulados del criticismo, todo es cuestionable, no a la indiferencia, por ello, en ocasiones, el poemario adquiere tintes de poesía social.
Uno de los temas centrales en los “poetas posmodernistas” es la descripción del mundo inmediato frente al cosmopolitanismo modernista. Los nuevos poetas centran su atención en lo cercano —no en lo exótico—, y en lo cotidiano —como símbolo de lo universal— encuentran la metáfora perfecta. El enclave escénico de La simetría de los insectos es urbano, a él responde toda la iconografía de sus imágenes: Llegar a casa y buscarte en Google Earth, // […] otra vez mi reflejo / en la profundidad lacónica del metro. Y es precisamente en esa tesitura, inconformista y contemporánea, donde el poeta encuentra su mejor versión: Amo las bolsas de los supermercados / y detesto las de las tiendas caras. / Su rugosidad / sus asperezas / sus asas de cuerda, que me recuerdan a una soga. / La hondilla que esposa el consumismo / a nuestras muñecas. La poética de Ortiz Robla arremete sin tapujos contra la burguesía y el capitalismo, su conciencia liberal y filosófica no comprende a una sociedad tecnócrata donde la única estabilidad la otorga el dinero: Asegurarse un plato caliente / con un máster en riesgos laborales. / Asegurar el aparato de los dientes, / la maleta, el Ipod y el coche. / [Como si eso fuera la vida].
La postmodernidad es un período que problematiza los discursos totalizadores procedentes de la idea de progreso basada a su vez en la idea de la razón ilustrada. El racionalismo se convirtió en una sucesión de dogmas malheridos que desembocaron en el totalitarismo, por lo que el poeta posmodernista está obligado a ser expeditivo y voluntarioso, razones por las cuales algunos se radicalizan. No es el caso de Ortiz Robla, quien con equilibrada técnica transita diversos géneros, senderos y ámbitos morales sin caer en ningún momento en la caricatura, la parodia o el esperpento.
Algunos de sus poemas podrían considerarse aforismos, tanto por su brevedad, como por su dosis reflexiva: Intentar labrarte un futuro. / [Y que la tierra que sacas se convierta en fango, / y arenas movedizas]. O este otro: Tu cuerpo es la solapa del libro / que se escribe / dentro de ti.
Así culmina el tercer acto de una historia de amor: Después llegaron las rarezas del sexo, / la manera de esconderse entre los cojines y la cama / y decidir follarse / entre las plumas y la lycra / de su descanso. Realismo que lo acerca a la concepción poética de Pablo García Casado, poeta admirado al que homenajea en una de sus citas.
El amargo escepticismo —síntoma del fin de la modernidad— choca contra el neovanguardismo formal y surge la duda, la incertidumbre óntica que criminaliza a la certeza: Nadie sabe lo que es en verdad el hombre, / nadie sabe, / nadie conoce, / nadie desbrizna la pauta. // […] pero lo que no es, / bien, / bien, / lo conocemos.
Sin duda, a Jorge Ortiz Robla le espera una interesante carrera literaria, en breve verá la luz su segundo poemario que llevará por título Presbicia y será editado por la editorial tinerfeña Baile del Sol; un  trabajo al que deseo tenga un largo recorrido.
jorge ortiz robla blanco y negro
Jorge Ortiz Robla

lunes, 27 de junio de 2016

AHORA SÍ, ATORMENTAROS


Desde vuestros sillones,
desde vuestro enfado y absentismo,
desde vuestra jornada de dos horas
            o vuestro paro prematuro.

Desde vuestro banco favorito
ante el que la vida desfila
            como un ser desconocido.

Desde vuestras terrazas,
mientras respiráis tranquilos
            ante el peligro comunista.

Sacad vuestras figuras de swarovski de nuevo a relucir,
echad la culpa al más cercano,
quejaros de Acuamed, de la Púnica,
la caja B o la Operación Taula.

Cerrad los ojos y soñad que ganaremos al fútbol.
Recordad la sanidad, la educación,
la ley mordaza
y olvidad vuestras pensiones,
            el orgullo de España.

Y ahora sí, atormentaros

como si no hubieseis podido votar.

Jorge Ortiz Robla

jueves, 9 de junio de 2016

Poesía al mercat en Vociferio!!





Intromisión poética al mercat acaba este viernes día 11 de Junio su primera temporada y como broche final formará parte de Vociferio de Valencia, que alcanza su 5ª edición, dedicándola a la poesía oral y escénica, llevando así la poesía a la calle, al teatro, a los bares, a los mercados... todo ello codirigido por David Trashumante y Raúl Lago, con el apoyo en la selección poética de Begonya Pozo.


Lola Andrés
David Barberá
Francisco Benedito
Enrique Falcón
Isabel García Canet
Laura Giordani
Javier Gm
Juan Leyva
Eduard Montesinos
Jorge Ortíz Robla
Luci Romero
David Vid

Gracias al patrocinio de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte de Valencia  y la colaboración de L´ostrería del carme se ha podido agrupar a doce poetas, como muestra de las diferentes asociaciones o movimientos poéticos que se extienden por nuestra ciudad. Para ello se ha tenido en cuenta la diversidad de género y de lengua, por lo que podremos escuchar poesía en valencià y en castellano, escrita y recitada tanto por hombres, como por mujeres, todo ello organizado y dirigido por Ramón Campos.

Recordad, el viernes a las 18:00 horas en el mercado Mosén Sorell 
¡¡Os esperamos!!

Fotografía: Eva Oz


martes, 10 de mayo de 2016

PADRE


PADRE

Como quien desconoce el miedo
así tu voz,
así tu ejemplo.
Como quien sigue adelante
en cada ciudad distinta.
Como quien cumple años y promesas.
Como quien se mira las manos
y ve tus líneas, tus gestos.
Como quien no pasa el tiempo
a pesar de la distancia y los días.
Como quien se aferra a su propia convicción
pero transige con expresión paciente.
Como quien por la gente se ocupa.
Como tú, padre
como tú.

martes, 3 de mayo de 2016

"RESILIENCIA" UN POEMA+FRAGMENTO DE "EL HAMBRE"



"Para su cuerpo y su alma, el esquimal hundía sus manos frías, su alma fría en las entrañas aún calientes del animal abatido. De igual modo, Ortiz Robla pone sus manos dentro del poema y canta para nosotros el hambre del espíritu, la que preserva nuestra irrenunciable intimidad, la que airea nuestro dolor de alma, el escombro del mundo.
Muy dentro de otra verdad pone sus manos el poeta. Otra verdad late y llena la casa y llenaría el mundo si saliese a la calle: el amor. Hacia él vamos en estos poemas, como un cuerpo celeste que todo lo invade y quiebra, que traza líneas discontinuas sobre las cicatrices, conjura la amenaza de los bárbaros o flota como una bombona de gas en el río heraclíteo. De alguna forma maravillosa, nos protege del abandono, del horror civilizado, de los esquejes que no crecen ni mueren. Bienvenido sea"

[Extracto del prólogo "El Hambre"]

Andrés García Cerdán


UNA ESDRÚJULA PARA LINDA

Verso una esdrújula para tu garganta profunda.
Escribo, témelo, en un versículo orgiástico
y tú ojiplática en tu tácito castigo,
como Tántalo, acérrima bajo la roca,
famélica ante la fístula de alma,
arqueóloga fálica,
atónita, abres tu boca de órdago,
y dejas entrar el impávido fósforo
la cánula ronca de palabras.